Pinchos de pollo con curry picante, ensalada de tomates y arroz con pasas

Hoy les traigo el menú completo. Además de estar riquísimo, es muy sano, nutritivo, rápido, sencillo y económico ¿qué más se le puede pedir?

El pollo en su estado natural es sosón, como he dicho en otra ocasión, pero con poco que le añadas es de lo más agradecido y en menos que canta un gallo tienes un plato delicioso en la mesa.
En esta ocasión he marinado el pollo con un curry rojizo, bastante picante, llamado Bafat. Es una mezcla de especias originaria de Mangalore, una ciudad del estado indio de Karnataka, cuya gastronomía está influenciada por la cocina del sur de la India. El bafat se utiliza principalmente con cerdo, pero le viene bien a cualquier carne. El bafat se encuentra en la mayoría de establecimientos de la zona, pero como siempre, el casero es mucho mejor. Al ser tan común, en todas las casas se prepara esta mezcla, cada una le da su toque particular, por lo que pueden haber miles de combinaciones. Si se almacena bien, su fragancia puede durar hasta un año.

Esta mezcla la compré en una tienda de especias en Madrid y es una maravilla, además de picante, doy fe, solo con olerlo te lagrimean los ojos, es muy aromático.

Si no te gusta el picante o te hace daño utiliza una mezcla de cilantro y cúrcuma en polvo, no será lo mismo, pero esto es mejor que nada. Si te gusta el picante, pero no encuentras el Bafat, solo tienes que añadir cayena en polvo a la mezcla anterior.

Si quieres hacer tu propia mezcla de curry Bafat, sigue el enlace de esta página que he descubierto, aunque aviso que hay ingredientes difíciles de localizar aquí.
Ingredientes para 2 personas:
  • 2 pechugas de pollo enteras
  • 2 cucharadas de curry bafat 
  • Sal
  • Pimienta negra recién molida
  • Aceite de oliva virgen extra
  • 1/2 Pimiento verde
  • 1/2 cebolla
  • Piña 
  • 1 vaso de arroz de grano largo
  • 1 diente de ajo
  • 50 gr de pasas
  • Tomates cherry
  • 1/4 cebolla roja
  • Orégano seco
La noche anterior o con bastante antelación, troceamos el pollo en dados más o menos regulares.
Salpimentamos y agregamos un chorrito de aceite y el curry. Masajeamos para que se reparta por igual el aliño. Ponemos en un bol, tapamos con film transparente y mantenemos en la nevera.

Una media hora antes de comenzar a hacer los pinchos, sumergimos las brochetas en un recipiente con agua. De esta manera evitamos que se quemen al pasar por la sartén. Secamos y reservamos.
Ponemos un calentador o caldero pequeño a fuego alto. Añadimos un poquito de aceite y el ajo pelado y entero. Desde que empiece a dorarse el ajo, añadimos el arroz, le damos un par de vueltas para que se dore y agregamos el doble de agua que de arroz. Una vez que rompa a hervir, bajamos el fuego al mínimo, añadimos las pasas, removemos y dejamos cocer hasta que se evapore el agua. Retiramos del fuego y tapamos con un paño. Separamos con un tenedor antes de servirlo.

Troceamos la cebolla, el pimiento y la piña. Más o menos en trozos regulares.
Insertamos el pollo, intercalando cebolla, pimiento y piña.

Ponemos una sartén a fuego alto, añadimos un poco de aceite, cuando esté caliente colocamos las brochetas. De entrada le daremos vueltas para sellarlas por todos sus lados, luego bajamos el fuego a la mitad y seguimos girando hasta que estén doradas y hechas por dentro.

Troceamos los tomates a la mitad. Cortamos la cebolla en juliana. Los ponemos en un bol y añadimos sal, orégano y aceite al gusto.
Y listo el menú del día. No me dirán que no es fácil y lo mejor es lo rico que está el conjunto.

La combinación del picante, con el dulzor del arroz y lo refrescante de la ensalada es una auténtica maravilla. Una delicia para el paladar.

¡¡A disfrutarlos!!

Chocolate pound cake o bizcocho de chocolate con ganache de chocolate

Madre del amor hermoso, este bizcocho supera a cualquiera que haya probado hasta ahora, bueno..., sin olvidarme del bundt cake de chocolate, del bundt cake de chocolate y cerveza negra y del bundt cake de chocolate y cafe que están también de lujo, pero este se une desde ya a la lista de bizcochos preferidos.

Hace tiempo que tengo en la recámara varias recetas de pound cakes y cómo no, tenía que empezar por uno de chocolate..., es que no puedo evitarlo, mi amor por el chocolate es infinito.

Pound cake es la denominación anglosajona de un tipo de bizcocho que dependiendo de la región de América (cocina estadounidense) o Europa, adopta distintos nombres.

Se trata de un bizcocho tradicionalmente compuesto por una libra (pound) de los cuatro ingredientes principales: harina, huevos, mantequilla y azúcar. En una época en la que se carecía de básculas domésticas, era una manera perfecta de no olvidarse de las cantidades a utilizar.
El peso de los ingredientes puede variar según la medida que se utilice, pero la regla básica consiste en utilizar el mismo peso para cada uno de estos ingredientes.

Entre los distintos nombres que existen, aquí tenemos el clásico queque, donde se utiliza como medida un vaso de yogurt. Denominado así por la deformación del término "cake".

En Francia se le denomina "quatre-quarts" (cuatro cuartos) y lleva los cuatro ingredientes básicos en la misma proporción. Sirve de base para distintos tipos de bizcochos con o sin ingredientes añadidos.

En Inglaterra denominan pound cake a un bizcocho con frutos secos. El origen es el mismo que el americano y la cantidad de ingredientes es similar.

Además, en otros lugares, como México, le llaman panqué y la receta es similar a la estadounidense. Así también encontramos un panqué en Venezuela, aunque este lleva frutos secos, frutas confitadas, etc., un ponqué en Colombia y en Chile lo denominan como nosotros "queque".
Al igual que el bundt cake (que es un pound cake hecho en un molde bundt), tiene una textura densa y un sabor que mejora con los días, lo que lo hace aún más irresistible.

Si ya has hecho un bundt cake, verás que el proceso y la forma de incorporar los ingredientes es similar, aunque en proporciones diferentes.

Este bizcocho se convierte en pura lujuria cuando lo rematamos con una ganache de chocolate, cada bocado es un placer absoluto. Totalmente recomendable para chocoadictos como yo.

Cualquier ocasión es perfecta para darnos este capricho, eso sí, un capricho pequeño, porque ante una bomba como esta, lo mejor es prepararlo para esas ocasiones en las que tengamos muchos invitados o asistamos a un almuerzo con la familia o amigos en los que toque a poco por cabeza. La bomba repartida parece menos bomba, ¿no creen?

¡¡Vamos con la receta!!
Fuente: Food & Cook

Ingredientes para un molde pequeño (21x11):
  • 250 gr de mantequilla
  • 250 gr de azúcar
  • 200 gr de harina simple
  • 50 gr de cacao en polvo (Valor en mi caso)
  • 1 cucharadita de polvo de hornear (Tipo Royal)
  • 1 cucharadita de sal
  • 5 huevos L
  • 1 vaina de vainilla o 1 cucharadita de pasta de vainilla o 1 cucharada de extracto de vainilla
Ganache:
  • 150 gr de chocolate negro (en mi caso de cobertura)
  • 150 ml de nata líquida para montar (35% materia grasa)
Como siempre, tendremos todos los ingredientes fríos a temperatura ambiente. Recuerden que si se les olvida sacarlos con antelación, siempre pueden cortar la mantequilla en trozos muy pequeños (ver nota sobre la mantequilla al final) e introducir los huevos en agua templada unos diez minutos y se acortará el tiempo de espera.
Para hacer más rápido el proceso, tendremos todos los ingredientes pesados y dispuestos en la encimera por el orden en que vayamos a incorporarlos.

Tamizamos la harina junto con el polvo de hornear, el cacao y la sal. Mezclamos con unas varillas y reservamos.

Batimos los huevos ligeramente en un bol.

Yo he usado pasta de vainilla, pero si utilizas una vaina de vainilla, la abrimos en canal, extraemos las semillas y reservamos.

Precalentamos el horno a 180º, calor arriba y abajo y colocamos la rejilla en la posición central.

Engrasamos el molde con mantequilla derretida o spray desmoldante. Cortamos dos rectángulos de papel de hornear, uno más ancho que el otro y los colocamos a lo largo y ancho del molde. Volvemos a engrasar ligeramente.
Batimos la mantequilla con el azúcar con el accesorio pala, en la KitchenAid, primero a baja velocidad para que se integren los ingredientes y luego a velocidad alta durante unos tres minutos, hasta que la masa haya blanqueado y la mezcla esté esponjosa. Paramos de vez en cuando para repasar los bordes con una espátula de silicona.

Volvemos a poner la máquina a velocidad baja (2) y añadimos los huevos batidos de cinco veces. No añadir el siguiente hasta que el anterior esté totalmente integrado.

Añadimos las semillas o pasta de vainilla y seguimos mezclando.

Sin parar la máquina, agregamos los ingredientes secos de dos veces y seguimos mezclando, paramos un momento la máquina, repasamos los bordes con la espátula de silicona y volvemos a batir unos segundos. No batir en exceso, solo hasta que la mezcla de harina esté casi integrada, es mejor terminar mezclando con una espátula de silicona con movimientos envolventes para que no se nos baje la mezcla.
Pasamos la mezcla al molde, alisamos la superficie, damos unos golpitos sobre la encimera para que se reparta la masa y salgan las burbujas de aire.

Colocamos el molde sobre la rejilla del horno y horneamos durante unos 45 minutos o hasta que al pinchar con una brocheta o un cake tester salga limpia.

Cuando haya finalizado el horneado, ponemos el molde sobre una rejilla y a los cinco minutos desmoldamos con cuidado y dejamos enfriar el bizcocho sobre la rejilla.

Mientras tanto, preparamos la ganache.

Troceamos el chocolate y lo ponemos en un bol. Ponemos la nata en un calentador a fuego medio y cuando rompa a hervir la vertemos sobre el chocolate. Revomemos con una espátula de silicona hasta que el chocolate esté completamente disuelto.

Colocamos una bandeja o papel debajo de la rejilla donde tenemos el bizcocho. Distribuimos la ganache sobre el bizcocho y lo dejamos enfriar al menos una hora antes de tomarlo.
A tener en cuenta:
  • La mantequilla no debe ablandarse en el microondas. Tiene que estar a temperatura ambiente. Que ceda un poco al contacto del dedo, pero que no se hunda como al punto de pomada.
  • Antes de meter en el horno, dejar caer el molde sobre un paño doblado para asentar la masa y eliminar burbujas de aire.
  • Hornear el tiempo indicado. Si se hornea menos tiempo del necesario no se desmoldará con facilidad, mejor darle unos minutos de más que de menos.
  • Al desmoldar hacerlo con cuidado porque el bizcocho está muy frágil.
¡¡Ya podemos sentarnos a disfrutar de esta ricura!!

¡¡Un auténtico placer y no solo para la vista!!

¡¡A disfrutarlo!!

Pechuga de pollo a la mostaza con salsa de arándanos

Resulta increíble cómo una simple pechuga de pollo pasa de ser aburrida en su modo natural a ser una delicia con pocos ingredientes y poco tiempo de preparación. En un momento tienes un plato de chuparse los dedos.

No es la primera vez que la hacemos en casa y por supuesto no será la última, queda tan rica, tan tierna y jugosa que desaparece en menos que canta un gallo.

Admite cualquier acompañamiento y en esta ocasión hemos elegido unas papas paja.

Si tienes una mandolina te quedarán perfectas, pero a mano quedan muy bien y no corres el riesgo de llevarte un dedo o dos...
Si además acompañamos esta carne con una salsa de frutos rojos, ya la elevamos a otra categoría. Queda muy rica y es una golosina. Siempre hacemos de más y le damos uso en otras preparaciones.

¡¡Vamos con la receta, verán que se hace en un plis plas!!

Ingredientes para dos personas:
  • 2 pechugas de polllo enteras
  • Sal
  • Pimienta negra recién molida
  • 1 chorrito de aceite de oliva virgen extra
  • 4 cucharadas de mostaza antigua
  • 4 papas medianas
  • 200 gr de arándanos
  • 2 cucharadas de azúcar
  • 1 rama de canela
  • 1/2 vaso de vino
  • 1 cucharadita de romero fresco picado
Comenzamos macerando la carne. Limpiamos y retiramos el exceso de grasa si la tuviera. Ponemos un poquito de aceite en las manos y la distribuimos por las pechugas. Salpimentamos por ambas caras y embadurnamos con la mostaza. Dejamos reposar en la nevera al menos dos horas. Puede hacerse el día anterior, con lo cual el sabor será más intenso.

Para hacer la salsa, ponemos en un calentador los arándanos con el azúcar, mezclamos y dejamos macerando unos minutos.

Ponemos el calentador con los arándanos a fuego medio y removemos continuamente. Cuando se haya disuelto el azúcar, subimos el fuego al máximo, agregamos el vino, la canela, el romero, una pizca de sal y una pizca de pimienta negra molida.  Cuando rompa a hervir, mantenemos unos minutos. Aplastamos los arándanos con un prensa papas y dejamos cocer unos minutos más.
Colamos la salsa y la volvemos a poner en el calentador a fuego bajo-medio para que reduzca y tome una consistencia más untosa. Una vez lista la pasamos a una salsera si la vamos a tomar inmediatamente, en caso contrario, la dejamos en el calentador para poder calentarla en caso que pierda calor y la pasaremos a la salsera en el momento que la vayamos a tomar. Si la guardan en la nevera puede recalentarse ligeramente al fuego o en el microondas.
También podemos tenerla hecha del día anterior.

Pelamos y cortamos las papas en lonchas bien finas y a su vez cortamos en tiras muy finas. Lavamos y tiramos el agua varias veces para que pierdan todo el almidón posible. Colocamos las papas en un bol cubiertas de agua y mantenemos en la nevera hasta el momento de freír.
Freímos las papas en abundante aceite, no removerlas en exceso. Una vez doradas las pasamos a un plato con papel absorbente y retirar éste desde que hayan soltado la grasa porque enseguida empiezan a ablandarse.

En una sartén con un poco de aceite y a fuego alto marcamos las pechugas, bajamos el fuego y les vamos dando vueltas hasta que estén en el punto que más les guste. Si les gusta muy hecha, cortar la pechuga en rodajas una vez hecha y darles un vira y vuelta en la sartén.

Todo listo para emplatar. Unas rodajas de pechuga de pollo, unas papas y unas buenas cucharadas de esta rica salsa de arándanos. No solo es un placer para el paladar sino también para la vista porque mira que queda bien bonito este plato.
Si acompañamos estas ricuras con un buen vino, la exquisitez está servida,  no se puede pedir más.

¡¡A disfrutarlas!!
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...