25 de mayo de 2013

Un fin de semana maravilloso

Amanece en Madrid, día gris y lluvioso, se presagia tormenta, pero nada puede estropear lo que me espera en las próximas horas.
Da igual que me haya llovido a chuzos, me haya granizado, que no haya podido pasear por esas preciosas calles como hubiese querido, aún con todo, el fin de semana prometía mucho.
Comienzo el sábado con muchos nervios, estoy deseando encontrarme con Idania y Virginia, un momento ansiado y emotivo; almorzamos juntas antes del curso de fotografía presencial con Luisa Morón, Raquel Carmona y su marido Javi. 
Cuatro horas de aprendizaje, divertidas, entrañables..., sabíamos que este curso no nos iba a defraudar.
Esta es una pequeña muestra de las fotos que hicimos!!!
La tarde pasó rápido, suele suceder cuando estás en buena compañía, en un buen ambiente, hemos aprendido más que en un mes de cursos online, esos trucos que nos hacían falta, esas pequeñas nociones, pero importantes, que no habíamos tenido en cuenta, todo de la mano de unas personas que nos lo han hecho más fácil y con las que hemos disfrutado mucho, estoy deseando ponerlas en práctica.

Fotos tomadas por Virginia
Seguimos la noche con una cena, a la que se unieron Yolanda, Rosilet y Elena, en pocas horas intentamos contarnos mil y una cosas, todo aquello que a través de emails o por las redes sociales no podemos expresar, risas, caras resplandecientes, que buen rato pasamos.
Volver a encontrarme con Yolanda fue genial, una mujer encantadora a la que tenía muchas ganas de volver a achuchar y conocer en persona a Rosilet, Virgina y Elena el no va más, que bueno tenerlas a todas tan cerca.
Nos despedimos hasta el día siguiente, que también prometía ser grande.
El domingo me despierto muy temprano, muchas cosas por hacer y no quiero que se me quede nada atrás. Me traje de casa una papas para arrugar y unos mojos, que iban a ser mi aportación a la quedada de bloggers que había organizado Carmen y Yolanda.
Todo controlado, las papas al fuego, los bolsos preparados, la cámara lista para inmortalizar el encuentro.
Sobre las doce y media llego al local, ya han llegado algunas compañeras. Todo está perfectamente organizado, no falta detalle, tarjetas para escribir nuestras recetas y colocarlas al lado de cada plato, pegatinas con nuestro nombre y el blog, las mesas dispuestas, una para salados y otra para dulces, un fotocol para ir recibiendo y fotografiando a todas las artistas que iban llegando, un despliegue de trabajo, buen gusto y mucho cariño.
Fuimos recibiendo a todas las que llegaban, porque el único chico Tito, ya estaba allí cuando llegué y me alegré mucho de que se hubiese animado entre tantas mujeres, un valiente.
A algunas ya las conocía de seguirlas en los blogs, a otras las conocía en ese momento, momentos efusivos, besos, abrazos...
Una vez dispuesta toda la comida que venía llegando nos distribuimos en las mesas y fuimos probando un poco de todos los bocados deliciosos que habían preparado nuestras compañeras.
Como no podía ser de otra manera comenzamos por lo salado, tantos platos maravillosos, preparados con tanto cariño, a cual más rico y luego por los dulces, todo delicioso, no sabría decir cual me gustó más.
Nos esperaban muchas sorpresas. Después de comer, entre tanta degustación, más risas y anécdotas, las organizadoras nos dicen que tenemos que votar al mejor plato dulce y salado, por supuesto con sus correspondientes tarjetas elaboradas para tal fin.
 A la vista está la difícil elección y no están todos los platos en las fotografías. No sabía por donde empezar!!!
Posteriormente llega otra sorpresa, ya le había preguntado a Yolanda qué había preparado para la ocasión y me decía que era un secreto. Como tal lo guardaron para el final. El juego consistía en adivinar al menos dos especias de estas estupendas trufas de calabaza.
Todo un ritual, en el que no faltaron las risas, había que vernos con los ojos vendados mientras intentábamos adivinar cuales eran, las apuntamos en un papel y mientras llegaba el veredicto seguíamos con nuestras charlas.
Ya adivinaban ellos quien iba a ser el plato ganador, jajaa!!!
Llegó el momento de desvelar el resultado; en primer lugar se hace entrega de un diploma al mejor plato salado y al mejor plato dulce, cual no es mi sorpresa al ser yo la ganadora del mejor plato salado, que emoción e ilusión a la vez, alucinada estaba y muy contenta que mis papas arrugadas con mojo fueran del agrado de todos, gracias de nuevo, me hizo muy feliz.
El mejor plato dulce fue el de Ana de Food Mornign, chupitos indecentes de chocolate, un postre exquisito y con una presentación de lujo.
Más tarde, después del recuento de los votos del juego de las especias, unas manos inocentes extraen dos papeles con los nombres de las agraciadas que resultaron ser Elena y Beatríz, a las que se les hizo entrega de unos libros fantásticos, cortesía de la Editorial Blume, de los que estoy segura darán buen uso y disfrutaremos con sus recetas.
El día va llegando a su fin, algunas compañeras se van marchando, las que no teníamos prisa ni teníamos que coger una guagua o avión para volver a casa, nos sentamos tranquilamente a charlar y compartir anécdotas.
Todavía quedaba una sorpresa, según iban marchando, Carmen entrega una bolsa que contenía unos regalitos. Una galleta echa por ella, unos colgantes hechos por Rosalía, que no pudo estar con nosotras y unas bolsitas de sales y azúcar preparadas por Rosilet. Un detallazo!!!
Un día muy completo que supo a poco, aunque hubiésemos estado juntas tres días nos hubiese pasado igual.
Por fin pude achuchar a mis niñas queridas, oír su voz, un momento único que espero se repita pronto.
Quiero dar las gracias a Carmen y Yolanda, sin ellas no hubiese sido posible, más allá de la perfecta organización, se palpaba el cariño que han puesto en este encuentro.
Siento una satisfacción enorme por haber compartido este día con gente tan estupenda, con una afición en común que nos aporta tanto, ha sido un placer haberlas conocido en persona y espero verlas muyyyyy pronto.
Espero que no les haya aburrido con esta crónica, no me quería dejar nada en el tintero, hay sentimientos difíciles de expresar en palabras, esos permanecerán en mí para siempre!!!


17 de mayo de 2013

Garbanzos con espinacas

Ya les he contado en otras ocasiones lo que me gustan los platos de cuchara y antes de que llegue el calor infernal del verano sigo aprovechando la mínima para tomarlos, así que estos días de lluvia que estamos teniendo son perfectos para la ocasión, cosa rara por estas fechas, todo sea dicho, porque nos está cayendo toda el agua que tenía que haber caído meses atrás, hasta los refranes vienen con retraso!!! Aquello de "en abril aguas mil" parece en estos momentos una tomadura de pelo, pero ya sabemos lo contradictorios que son los refranes y mejor no guiarnos por ellos, porque acabaríamos majaras!!!
Este guiso no es tradicional en casa, no sé el motivo por el que mi madre nunca usaba espinacas en sus recetas, supongo que era un ingrediente que no se utilizaba porque no encajaba en nuestro recetario, pero a mí me encantan de todas las maneras y hoy forman parte del mío.
Por otra parte, las legumbres son tan buenas y tan amigas de acompañamientos, que con cualquier cosa están buenas, así que con un buena ración de este plato tan completo no necesitas nada más que un buen trozo de pan.
Suelo tener garbanzos cocidos congelados, pero si no es así, bien valen de bote. Lo mejor de este plato, además de lo sabroso que está, es lo rápido que se hace. Ideal para hacerlo de un día para otro.
Que bueno llegar de trabajar, darle un hervor y ponerse a comer, una delicia que te deja el cuerpo "arreglao".
Sin más vamos a por la receta!!!
Ingredientes:
  • 1/2 kg de garbanzos cocidos
  • 2 manojos de espinacas
  • 100 gr de jamón en tacos
  • 2 dientes de ajos
  • aceite de oliva
  • pimentón dulce y picante al gusto
  • 1 chorrito de vinagre de vino
  • sal
  • agua
En un caldero ponemos un poco de aceite con el jamón, rehogamos ligeramente. Añadimos las espinacas lavadas, los garbanzos y un poco de sal, rehogamos con el resto y cubrimos de agua. Llevamos a ebullición, mantenemos a fuego medio durante 10 minutos para que reduzca el caldo y bajamos el fuego.
En una sartén doramos los ajos laminados, sin simientes, apartamos del fuego, cuando baje la temperatura del aceite añadimos los dos tipos de pimentón y el vinagre, removemos y volcamos dentro del caldero. Le damos otro hervor y mantenemos  a fuego bajo hasta que tenga la consistencia que más nos guste. Rectificar de sal si fuese necesario.
Sólo queda emplatar y acompañar de un pedazo de pan o dos..., dejarán el plato más limpio que una patena.
A disfrutar!!!